El gobierno de Estados Unidos, bajo el presidente Donald Trump, ha confirmado prohibiciones de entrada amplias que afectan especialmente a los aficionados al deporte de 39 países. Entre los afectados se encuentran seguidores de Irán, Haití y Senegal, a quienes se les niega el acceso al Mundial de Fútbol de 2026 y a los Juegos Olímpicos. Según el Departamento de Estado de EE. UU., solo hay excepciones para atletas, entrenadores y personal de apoyo, mientras que espectadores, representantes de medios y patrocinadores de los países afectados quedan excluidos.
Al mismo tiempo, la situación en Minnesota se intensifica. Tras incidentes mortales durante operativos de la autoridad de inmigración ICE, se produjeron protestas masivas en Minneapolis. El presidente Trump amenazó, a través de redes sociales, con activar la Insurrection Act para usar al ejército a nivel nacional contra los manifestantes. El gobernador de Minnesota, Tim Walz, acusó a las agencias federales de una 'campaña de brutalidad organizada'. La Administración, por otro lado, admitió ante un tribunal un error en la deportación ilegal de una estudiante, pero defendió el procedimiento general.
Además, los vínculos comerciales de la familia Trump vuelven a ser examinados. Según informes, se están impulsando proyectos inmobiliarios multimillonarios, especialmente en Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, mientras tienen lugar conversaciones diplomáticas de alto nivel. Los críticos han expresado la sospecha de que las decisiones políticas y los intereses de lucro privados podrían fusionarse aquí. En política exterior, Trump se distanció recientemente de Kiev y criticó duramente al liderazgo ucraniano debido a la crisis energética que vive el país.