En Uganda, el presidente en ejercicio, Yoweri Museveni, se encamina hacia otro mandato. Tras el escrutinio de cerca de la mitad de los votos, el hombre de 81 años, que gobierna el país desde 1986, lidera con alrededor del 60 por ciento. Su principal contrincante, el músico y político Robert Kyagulanyi, conocido como Bobi Wine, obtiene actualmente cerca del 35 por ciento, según los datos oficiales de la comisión electoral.
Kyagulanyi rechazó inmediatamente estos resultados tras su anuncio y denunció un 'fraude masivo'. Afirma que la elección fue manipulada para asegurar el poder de Museveni. Poco después de sus declaraciones, Kyagulanyi comunicó que las fuerzas de seguridad habían rodeado su residencia cerca de la capital, Kampala, y que se encontraba de facto bajo arresto domiciliario. El ejército justificó la presencia frente a su casa como una medida de seguridad para prevenir disturbios.
Observadores internacionales y organizaciones de derechos humanos expresaron su preocupación por el ambiente represivo antes de la elección. La campaña electoral estuvo marcada por la violencia, el arresto de simpatizantes de la oposición y un apagón temporal de Internet. El gobierno rechaza todas las acusaciones de manipulación y subraya la legalidad del proceso de votación. El resultado final de la elección se espera en los próximos días.