En un esfuerzo por lograr una solución al conflicto que dura casi cuatro años, Ucrania ha enviado una delegación de alto nivel para negociaciones a los Estados Unidos. Según informó la embajadora ucraniana en Washington, Olha Stefanischyna, las conversaciones tendrán lugar el próximo sábado en Miami, Florida. El foco de estas reuniones será la futura arquitectura de seguridad y el desarrollo económico a largo plazo de Ucrania. La delegación incluye, entre otros, al secretario del Consejo de Seguridad, Rustem Umjerow, y al jefe de la Oficina del Presidente, Kyrylo Budanov. Un posible acuerdo podría alcanzar un valor de hasta 690 mil millones de euros y, si todo va bien, firmarse la semana siguiente en el Foro Económico Mundial de Davos.
Paralelamente a los esfuerzos diplomáticos, la parte ucraniana reportó éxitos militares contra la infraestructura económica rusa. El objetivo de los recientes ataques con drones fue la llamada 'flota fantasma', un grupo de petroleros que operan bajo banderas mayormente dudosas para evadir las sanciones internacionales. Según los informes, el petrolero 'Elbus' fue gravemente dañado en el Mar Negro, entre otros. Estos ataques buscan dificultar la exportación de productos petrolíferos rusos y aumentar el riesgo para los armadores internacionales. El servicio de inteligencia ucraniano SBU enfatizó la legitimidad de estas operaciones como respuesta a la agresión rusa continua.
Mientras tanto, la situación en el frente sigue siendo tensa. El Estado Mayor ucraniano informó de un número de ataques rusos superior al promedio, especialmente en el este del país. Al mismo tiempo, la situación humanitaria en Ucrania se agrava debido a los ataques aéreos rusos dirigidos contra la infraestructura energética. El ministro de Energía, Shmyhal, informó al Parlamento sobre una situación de suministro crítica; en muchas partes del país, incluida Kiev, los daños masivos a las centrales eléctricas provocaron apagones generalizados y problemas de calefacción con temperaturas invernales.