La comunidad internacional reacciona con un creciente distanciamiento ante los desarrollos políticos internos en la República Islámica de Irán. Según informó la dirección de la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC), se ha retirado la invitación original a los representantes del gobierno iraní para la reunión que tendrá lugar el próximo mes. El motivo es la actuación violenta de las fuerzas de seguridad estatales contra un movimiento de protesta que se mantiene desde finales de diciembre de 2025. Previamente, el Ministerio de Asuntos Exteriores alemán había desaconsejado explícitamente la participación de Teherán, ya que consideraba un diálogo inapropiado bajo las condiciones actuales.
Mientras tanto, el presidente estadounidense Donald Trump intensificó su retórica y amenazó con acciones decididas contra el liderazgo iraní si el régimen informa de manifestantes ejecutados. Aunque la Casa Blanca se ha distanciado de las amenazas militares inmediatas, reforzó la presión mediante sanciones de gran alcance. Organizaciones de derechos humanos informan de miles de muertos y decenas de miles de detenidos desde el inicio de los disturbios, que fueron provocados por la precaria situación económica y se convirtieron en un levantamiento contra el sistema político. Se celebraron manifestaciones de solidaridad en Roma y otras ciudades europeas para apoyar las demandas de reformas de la sociedad civil iraní.
Al mismo tiempo, la situación en el norte de Siria se agrava. En la región de Alepo, miles de personas huyen de nuevos enfrentamientos militares entre las tropas gubernamentales y las milicias kurdas. Los combates se concentran especialmente en barrios como Sheikh Maqsoud. Las organizaciones humanitarias advierten de una catástrofe, ya que los desplazados tienen poco acceso a refugios de emergencia, alimentos o atención médica en las temperaturas invernales. La reciente escalada pone de manifiesto la frágil situación de seguridad en Siria, donde los acuerdos políticos para la integración de las fuerzas locales en las estructuras estatales siguen estancados.