El anuncio de nuevos aranceles punitivos por parte del presidente Donald Trump ha provocado reacciones intensas en todo el mundo. El sindicato IG Metall exigió una respuesta europea resuelta y unida para proteger la industria local de las consecuencias económicas. Políticos europeos destacados advirtieron sobre una escalada del conflicto comercial que podría poner en peligro el crecimiento económico mundial.
Dentro de la coalición de gobierno italiana hay desacuerdo sobre cómo manejar las medidas. Mientras la primera ministra Giorgia Meloni se mantiene en diálogo con Trump y con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y se muestra dispuesta a negociar, representantes del partido Lega acogieron con agrado los aranceles como una oportunidad para los mercados nacionales. Meloni subrayó que Trump muestra interés en los argumentos de sus socios.
Complementando las tensiones en política comercial, Trump endureció su rumbo en política exterior hacia Teherán. Se pronunció explícitamente a favor de un cambio de poder en Irán, señalando así un distanciamiento de la prudencia diplomática anterior. Los socios internacionales observan este desarrollo con preocupación, ya que se teme una desestabilización de la región.