En el conflicto diplomático cada vez más tenso sobre el estado de Groenlandia, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, amenazó el viernes con consecuencias económicas. Durante un evento en la Casa Blanca, declaró que podría imponer 'aranceles' a los países que no apoyen su deseo de incorporar la isla ártica. Trump justificó esto con los intereses de seguridad nacional de los Estados Unidos y señaló una amenaza de influencia de Rusia y China en la región.
Esta amenaza surge en el contexto de la 'Operación Resistencia Ártica' (Operation Arctic Endurance), en la que varios países europeos de la OTAN envían tropas a Groenlandia por invitación de Dinamarca. El ejército alemán (Bundeswehr) participó el jueves con 13 soldados en esta misión de reconocimiento, cuyo objetivo es evaluar el apoyo militar a Dinamarca para la vigilancia del espacio marítimo y la protección de infraestructura crítica. Francia, Suecia y Noruega también enviaron personal a la isla.
Anteriormente, una reunión de crisis en Washington entre representantes estadounidenses y el ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, terminó sin un acuerdo. Mientras que la Casa Blanca, a través de su portavoz Karoline Leavitt, anunció que se había acordado un grupo de trabajo para 'conversaciones técnicas sobre la adquisición de Groenlandia', Rasmussen contradijo claramente esta versión. Él enfatizó que una venta no estaba en discusión y que las reuniones previstas eran solo para coordinar intereses de seguridad.
Paralelamente, las autoridades de seguridad suizas se preparan para el Foro Económico Mundial en Davos. La participación de Trump está causando una afluencia récord de personas que necesitan protección y amplias medidas de seguridad allí.