Las repercusiones de la guerra en Irán se notan cada vez más en la economía y la diplomacia global. Pese al difícil contexto generado por la guerra de Irán, el grupo Lufthansa planea aumentar su ganancia operativa para el año en curso. La empresa anunció que, tras un volumen de ventas récord el año pasado, quiere seguir aumentando su rentabilidad, aunque las tensiones geopolíticas podrían afectar los planes de vuelo y los costos del combustible.
A la vez, crece la preocupación por una inminente explosión de precios en bienes cotidianos. Expertos avisan que las cadenas de logística están fuertemente afectadas. Un gran atasco de buques en rutas comerciales importantes ya causa demoras y mayores costos de flete. Esto probablemente elevará pronto los precios para los consumidores en Europa y Suiza.
Además de las consecuencias económicas, el conflicto tiene un impacto directo en otros focos de tensión diplomática. Según informes, las conversaciones, ya difíciles, entre Kiev y Moscú para solucionar el conflicto de Ucrania están actualmente detenidas debido a la nueva priorización causada por la guerra en Irán. La comunidad internacional está concentrando más sus esfuerzos diplomáticos en Oriente Medio, lo que dificulta la búsqueda de soluciones en Europa del Este.
Se aconseja a los consumidores prepararse para precios de energía inestables y posibles escaseces de suministro. La evolución futura depende en gran medida de la duración e intensidad de los enfrentamientos militares.