El Comisionado de Defensa del Parlamento Federal Alemán, Henning Otte, presentó el martes su primer informe anual sobre la situación de las Fuerzas Armadas alemanas ('Bundeswehr'). En este documento, el político de la CDU pinta un panorama crítico de las fuerzas armadas alemanas. Destacó especialmente un problema de 'exceso de mandos' ('Kopflastigkeit'): un desequilibrio entre el número de oficiales y el de soldados de tropa rasos pone en peligro la capacidad operativa para la guerra. Por ello, Otte exigió una estructura organizativa mucho más ágil y eficiente.
Además de los déficits estructurales, el informe aborda los problemas conocidos desde hace años, como los cuarteles en mal estado, la escasez de equipamiento y la persistente falta de personal. A pesar de que el presupuesto de defensa se incrementó a más de 62.000 millones de euros y existen fondos especiales, la situación sigue siendo tensa. En particular, la captación de nuevo personal resulta difícil. Otte instó a una aplicación consecuente del nuevo servicio militar y subrayó que un regreso al servicio militar obligatorio sería el siguiente paso lógico si el modelo de voluntariado no logra el crecimiento de personal deseado.
Adicionalmente, el Comisionado de Defensa exigió la publicación inmediata de un estudio sobre el comportamiento sexual indebido en las Fuerzas Armadas. El contexto de esta demanda son, entre otros, incidentes ocurridos con los paracaidistas en Zweibrücken. En el ámbito de la prevención del extremismo, Otte también apremió a acelerar los procedimientos de tramitación por parte del Servicio de Contraespionaje Militar ('Militärischer Abschirmdienst') para combatir de manera más efectiva las tendencias contrarias a la Constitución dentro de la tropa.