El enfrentamiento militar entre Estados Unidos, Israel e Irán ha alcanzado un nuevo nivel de escalada. El Comando Central de EE. UU. anunció haber hundido once barcos de la marina iraní en el Golfo de Omán. El presidente estadounidense Donald Trump declaró en su plataforma 'Truth Social' que entre las unidades destruidas se encontraban buques de guerra grandes y estratégicamente importantes. Además, anunció que los ataques continuarían hasta alcanzar todos los objetivos militares. Según el Jefe del Estado Mayor Conjunto de EE. UU., la orden para expandir las operaciones se emitió después de una evaluación detallada de la situación en la Casa Blanca.
En medio de estos graves combates, el Canciller federal Friedrich Merz ha llegado a Washington. Es el primer jefe de gobierno europeo que se reúne con Trump desde el inicio de la operación 'Epic Fury'. Merz enfatizó previamente la necesidad de unidad transatlántica y declaró que no querían dar lecciones al aliado en este momento, sino defender juntos la seguridad. No obstante, el gobierno federal subrayó que Alemania solo participaría en medidas defensivas.
Mientras tanto, se está formando resistencia contra las acciones del presidente en el Congreso de EE. UU. Los demócratas están impulsando una votación para limitar las 'Kriegsbefugnisse' (autoridades de guerra) de Trump frente a Irán. En Alemania, Sahra Wagenknecht criticó duramente el rumbo de Occidente. Calificó los ataques de 'vökerrechtswidrig' (contrarios al derecho internacional) y exigió la prohibición del uso de bases militares estadounidenses en suelo alemán para operaciones contra Irán. Por su parte, el liderazgo iraní amenazó con el cierre total del Estrecho de Ormuz y con ataques a cualquier navegación en la región.