En medio de la creciente tensión en Oriente Medio, la OTAN ha aumentado significativamente la disposición de sus sistemas de defensa antimisiles en Europa. Un portavoz de la Alianza justificó esta medida por la amenaza potencial de ataques con misiles por parte de Irán. En particular, las bases en Rumanía, Polonia y los sistemas de radar en Turquía se encuentran bajo una vigilancia reforzada.
En la costa de Sri Lanka se llevó a cabo una operación de rescate a gran escala. La Marina de este estado insular evacuó a 208 miembros de la tripulación del buque de guerra iraní IRIS Bushehr. La evacuación se produjo después de que otro buque iraní, el IRIS Dena, fuera previamente hundido por fuerzas estadounidenses. Los marinos afectados fueron trasladados al puerto de Colombo para recibir atención médica y para los trámites posteriores.
Mientras tanto, las fuerzas israelíes informaron de avances en sus operaciones en el sur del Líbano. El mando del ejército anunció la transición a la 'próxima fase' de la ofensiva contra posiciones de Hezbolá. Paralelamente, continúan las discusiones sobre la eficacia de los sistemas de defensa occidentales. Los informes destacan el desequilibrio económico, ya que los baratos drones iraníes Shahed obligan al uso de misiles de defensa de alto costo por parte de aliados occidentales como la RAF británica.
Los mercados internacionales reaccionaron con sensibilidad al bloqueo del Estrecho de Ormuz, lo que está afectando el comercio global y el suministro de energía. Actualmente, numerosos buques mercantes están parados, lo que aumenta la presión sobre la economía mundial.