Como resultado de la escalada militar en Irán, el primer vuelo chárter con ciudadanos alemanes aterrizó en el aeropuerto de Fráncfort en la madrugada del jueves. La evacuación, organizada por el Gobierno federal, afecta principalmente a personas que quedaron atrapadas en la región desde el inicio de los ataques aéreos estadounidenses-israelíes el pasado sábado. El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul, destacó que, en la selección de pasajeros, se dio prioridad a los grupos especialmente vulnerables como embarazadas, enfermos y niños. Para los próximos días están previstos más vuelos desde Mascate, la capital de Omán.
El Gobierno israelí calificó las operaciones contra instalaciones militares iraníes y el programa nuclear como un éxito histórico para la protección del mundo civilizado. Según los informes, la ofensiva fue precedida por una operación de engaño dirigida a adormecer a los líderes iraníes. Mientras tanto, el primer ministro canadiense, Mark Carney, durante una visita a Australia, indicó que aunque una participación militar de su país sigue siendo hipotética, no se puede descartar categóricamente. Subrayó la solidaridad con los aliados occidentales, pero al mismo tiempo criticó la compatibilidad de los ataques con el 'derecho internacional'.
En medio de las hostilidades, aumentan las señales de esfuerzos para un cambio de régimen dentro de Irán. Según se informa, grupos kurdos en el exilio y opositores en el norte de Irak se están preparando para desempeñar un papel activo en un posible proceso de transformación 'federal' en caso de un colapso del orden estatal en Teherán. Paralelamente, se analizan los efectos en la guerra de Ucrania: los expertos esperan que el debilitamiento militar de Irán pueda reducir significativamente sus capacidades para el suministro de armas a Rusia.