El presidente francés, Emmanuel Macron, presentó el lunes planes amplios para modernizar y expandir la estrategia nuclear nacional. Durante una visita a la base de submarinos nucleares de 'Île Longue' en Bretaña, el jefe de Estado declaró que Francia aumentará el número de sus ojivas nucleares. Con esto, París responde a la situación geopolítica cambiante, especialmente en el contexto de la guerra en curso en Ucrania y las recientes escaladas en Oriente Medio.
Macron subrayó que la disuasión nuclear sigue siendo un pilar fundamental de la soberanía francesa. En su discurso de principio, señaló que el entorno estratégico se ha vuelto mucho más inestable desde el último ajuste de la doctrina en 2020. 'Para ser libre, hay que ser temido, y para ser temido, hay que ser poderoso', justificó la decisión de aumentar el arsenal, aunque no dio cifras exactas sobre el nuevo tamaño objetivo. Actualmente, se estima que el arsenal francés cuenta con unas 290 ojivas.
Un aspecto clave de la nueva estrategia es una mayor implicación de los socios europeos. Macron calificó a Alemania como 'socio clave' y anunció ejercicios militares conjuntos. Sin embargo, hizo hincapié en que la decisión sobre el uso de las armas recae exclusivamente en el presidente francés. Excluyó categóricamente un control europeo compartido sobre el arsenal. El anuncio se produce en medio de un debate sobre la fiabilidad del paraguas protector estadounidense y se interpreta como una señal para una mayor autonomía europea en materia de defensa.