Tras la escalada de las tensiones militares en la región del Golfo, los primeros aviones de pasajeros procedentes de Dubái aterrizaron este martes en los aeropuertos de Fráncfort del Meno y Múnich. Los viajeros, entre ellos muchos ciudadanos alemanes, informaron de un ambiente tenso en el lugar después de que el tráfico aéreo estuviera sujeto a importantes restricciones durante un tiempo. Debido a que el espacio aéreo sobre varios países de la región fue cerrado, las aerolíneas tuvieron que adaptar sus rutas de forma extensa.
Paralelamente, en Berlín ha comenzado un debate sobre la valoración de la situación de seguridad. El político de política exterior de la Unión, Johann Wadephul, instó al Ministerio de Asuntos Exteriores a emitir una advertencia formal de viaje para los Emiratos Árabes Unidos. Hasta ahora, la autoridad se limita a consejos de viaje y seguridad. Una advertencia oficial tendría importantes consecuencias legales, especialmente en lo que respecta a la cancelación gratuita de viajes combinados.
Los efectos del conflicto también se notan en las gasolineras alemanas. Debido a la incertidumbre en los mercados internacionales de petróleo crudo, los precios de la gasolina súper y el diésel aumentaron masivamente. Por primera vez en mucho tiempo, la marca de dos euros por litro fue superada en numerosas gasolineras. Los expertos observan con preocupación la evolución de los flujos de mercancías a través del Estrecho de Ormuz, ya que un bloqueo de esta importante ruta marítima podría seguir impulsando los precios de la energía al alza.