El canciller federal Friedrich Merz se reunió en Washington con el presidente estadounidense Donald Trump para un primer intercambio oficial. Un tema clave de las conversaciones fue el futuro de las bases militares de EE. UU. en la República Federal alemana. Según lo informado por el canciller, Trump tiene la intención de mantener la presencia de las fuerzas armadas de EE. UU. en Alemania. Sin embargo, esto se ve con la expectativa de una distribución más justa de la carga dentro de la alianza de defensa.
Además de los temas de seguridad, también se abordaron las tensiones geopolíticas. Según los informes, ambas partes discutieron la situación en Oriente Medio, en particular el manejo de Irán. La administración estadounidense busca una coordinación más estrecha con los socios europeos en este aspecto. Merz subrayó la importancia de las 'relaciones transatlánticas' y destacó que Alemania está dispuesta a asumir una mayor responsabilidad dentro de la OTAN para garantizar la seguridad colectiva.
La visita marca un paso importante en el reajuste de las relaciones germano-estadounidenses bajo el nuevo liderazgo de ambos estados. Si bien las cuestiones económicas y los aranceles comerciales también estuvieron presentes, el enfoque de las primeras declaraciones se centró claramente en la cooperación en materia de seguridad y la estabilidad de la alianza occidental.