El tribunal de Viena dicta una sentencia importante. Dos hombres de Siria van 8 años a la cárcel. Antes ellos trabajaban para el gobierno de Bashar al-Assad. Eran parte de la policía secreta.
El tribunal tiene pruebas claras. Los hombres torturaron a personas entre 2011 y 2013. Ellos hicieron daño a 21 civiles. Querían parar las protestas contra el gobierno. Golpearon y humillaron a las víctimas.
Este juicio es especial. Austria usa el principio de justicia mundial por primera vez. Esto significa: Se castigan delitos graves en cualquier lugar. El lugar del acto no importa. Los hombres no sienten arrepentimiento.