Estados Unidos y Canadá tienen un gran problema. El presidente Donald Trump pone nuevos impuestos. Los impuestos son del 50 por ciento. Valen para cosas de Canadá por valor de 20 mil millones de dólares. Afectan a vino, cemento y bastones de hockey.
Donald Trump se enoja con Canadá. Él dice que Canadá quiere ventajas. Pero Canadá no quiere ser parte de Estados Unidos. Trump dice que Canadá trata mal a los agricultores. Trump quiere que Canadá sea parte de Estados Unidos.
El líder de Canadá se llama Mark Carney. Él se defiende. Él dice que los impuestos son injustos. Canadá pone ahora sus propios impuestos. Afectan a acero y leche de Estados Unidos. Carney dice que hay una guerra comercial.
Los expertos avisan de un gran daño. Esto daña a las empresas de los dos países. Los precios suben para todas las personas. Las asociaciones piden nuevas charlas. No hay acuerdo entre los dos vecinos.