Asos tiene un problema. Personas extrañas mandan mensajes a los clientes. Los mensajes llegan por la aplicación de Asos. En el mensaje pone: Asos sufre un ataque. Los autores amenazan con publicar datos.
Los piratas nombran un sistema llamado Snowflake. Es una plataforma en la nube. Allí Asos guarda información importante. Son nombres o tallas de ropa. Las medidas del cuerpo también forman parte. Nadie sabe si los piratas tienen los datos de verdad.
Los expertos piden mucho cuidado. Los clientes no pinchan en los enlaces de los mensajes. Los ladrones buscan robar claves secretas. La web y la aplicación funcionan bien. La empresa no confirma el ataque de forma oficial. Las acciones de Asos pierden mucho valor.