Por primera vez en 40 años, Portugal tendrá que celebrar una segunda vuelta para decidir quién será el próximo jefe de Estado. Tras el recuento de la mayor parte de los votos, el candidato del Partido Socialista (PS), António José Seguro, va a la cabeza con cerca del 30,6 por ciento. Le sigue André Ventura, presidente del partido populista de derecha Chega, que consiguió reunir entre el 24 y el 27 por ciento de los votos.
Dado que ningún aspirante alcanzó la mayoría absoluta necesaria de más del 50 por ciento en la primera ronda, se ha programado una segunda vuelta entre los dos mejor clasificados para el 8 de febrero. El buen resultado de Ventura, de 43 años, es visto por los observadores como una confirmación del ascenso político de los populistas de derecha. Su partido, Chega, ya se había convertido en la segunda fuerza más importante en las elecciones parlamentarias de mayo del año pasado.
En los puestos siguientes quedaron el candidato liberal João Cotrim de Figueiredo, así como Luís Marques Mendes del Partido Socialdemócrata (PSD), de orientación centro-derecha. El candidato independiente y ex-almirante Henrique Gouveia e Melo también logró un porcentaje de votos de dos dígitos. Sin embargo, los expertos le dan a Ventura pocas posibilidades de ganar en la decisiva segunda ronda, ya que las encuestas indican que una clara mayoría de los votantes rechaza una presidencia del populista de derecha. La participación electoral fue mayor que en años anteriores, lo que el Primer Ministro Luís Montenegro consideró un éxito para la democracia.