En una nueva escalada de las relaciones transatlánticas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció aranceles punitivos contra varios países europeos. Según informó la Casa Blanca, los países más afectados son Alemania, Dinamarca, Francia, el Reino Unido y Noruega. Trump justificó esta medida por la falta de cooperación de estas naciones en sus esfuerzos para llevar la isla estratégicamente importante de Groenlandia bajo una mayor influencia estadounidense, o incluso adquirirla.
Los aranceles anunciados, con una tasa del 25 por ciento, se aplicarán a una gran variedad de productos de exportación. El presidente estadounidense calificó la postura de los socios europeos como una falta de voluntad de cooperación dentro de la OTAN. Mientras que Dinamarca y el gobierno autónomo de Groenlandia ya habían rechazado en el pasado las intenciones de compra varias veces, Trump enfatiza la seguridad nacional de EE. UU. como motivo principal para sus exigencias.
Al mismo tiempo que estas tensiones políticas, la Bundeswehr alemana inició una misión de exploración en Groenlandia. Un equipo de expertos evaluará in situ las condiciones logísticas y de infraestructura. Groenlandia está ganando una enorme importancia geopolítica debido al deshielo del hielo polar y la consecuente exposición de recursos naturales y nuevas rutas marítimas. Las amenazas de Trump fueron recibidas con duras críticas en Londres y Berlín; los políticos advirtieron sobre una guerra comercial y una desestabilización de la alianza de defensa.
Además del conflicto de Groenlandia, Trump también intensificó su retórica contra Irán. En una entrevista, criticó duramente al líder religioso Ali Jamenei y subrayó la necesidad de una línea dura contra Teherán para garantizar la estabilidad en Oriente Medio.