El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció el lunes un cambio importante en la estrategia de defensa nacional. Durante un discurso clave en la base naval de Île Longue, comunicó que aumentará el número de ojivas nucleares francesas. Es la primera vez que se incrementa el arsenal desde al menos 1992. Actualmente, se estima que el número de ojivas está cerca de 300; el jefe de Estado no dio una cifra exacta por motivos estratégicos.
Macron justificó esta decisión por el empeoramiento del panorama de seguridad mundial y la necesidad de mantener la credibilidad de la disuasión. Sin embargo, recalcó que Francia no busca una nueva carrera armamentística. El poder de decisión sobre el uso de las armas sigue siendo exclusivamente del presidente francés.
Un aspecto central de la nueva estrategia es la mayor inclusión de socios europeos. Alemania fue mencionada explícitamente como un socio clave. Macron propuso ejercicios conjuntos y visitas a emplazamientos estratégicos, que podrían comenzar este mismo año. También se mencionó como opción el despliegue temporal de aviones con capacidad nuclear en estados aliados. Esta iniciativa surge ante las crecientes dudas sobre la solidez del paraguas nuclear estadounidense para Europa.
Al mismo tiempo, representantes de la UE debaten sobre la escalada de la situación en Oriente Medio, donde se están estudiando amplios planes de evacuación tras ataques masivos e intercambios de represalias entre Estados Unidos, Israel e Irán. Francia ha señalado su disposición a contribuir a la defensa de estados socios en la región, como Jordania.