La presidenta de Kosovo, Vjosa Osmani, disolvió el parlamento el viernes. Esta medida se tomó después de que los diputados dejaran pasar el plazo para elegir a un nuevo jefe de Estado sin llegar a un acuerdo. Como resultado, se anunciaron elecciones anticipadas.
Esta será la tercera vez que se vote para elegir un nuevo parlamento en poco más de un año. La situación política en el país se considera inestable, ya que el parlamento no ha logrado establecer estructuras de gobierno duraderas ni legitimar a un nuevo jefe de Estado repetidamente. Las últimas elecciones anticipadas tuvieron lugar en diciembre, y de ellas salió victoriosa la formación del primer ministro Albin Kurti con mayoría absoluta.
Osmani, cuyo mandato finaliza en abril de 2026, había propuesto previamente enmiendas constitucionales para que la elección del presidente la hiciera directamente el pueblo y no el parlamento en el futuro. El objetivo de esta iniciativa era resolver los bloqueos institucionales. Sin embargo, como no hubo acuerdo en el parlamento actual, la presidenta se vio obligada legalmente a disolver la cámara legislativa.