Por primera vez desde que comenzaron los enfrentamientos militares entre Irán, Israel y Estados Unidos el pasado sábado, un vuelo comercial procedente de Dubái aterrizó en el aeropuerto de Viena-Schwechat el jueves. Un Airbus A380 de la aerolínea Emirates llegó a Austria sobre el mediodía. La aerolínea anunció que reanudaría su horario de vuelos de forma progresiva gracias a una reapertura parcial del espacio aéreo. Sin embargo, decenas de miles de viajeros siguen varados en la región del Golfo, ya que muchas conexiones, incluidas las de Austrian Airlines, siguen suspendidas.
La tensa situación también afectó a numerosas personalidades de la vida pública. El tenista Daniil Medvédev, que acababa de ganar el torneo de Dubái, estuvo retenido durante un tiempo y describió la situación como inusual. Tuvo que esperar para saber cuándo sería posible despegar de nuevo. La participante de telerrealidad Elena Miras también informó de días angustiosos en Abu Dabi. Tras su regreso a Zúrich, también mencionó problemas de salud que se agravaron por el estrés de la situación.
La familia del inversor Carsten Maschmeyer también se vio afectada. Su hijo y su esposa estaban en Dubái con su hija pequeña durante los ataques. Según los informes, la familia huyó primero en coche a Omán para intentar tomar uno de los pocos vuelos de regreso desde allí. Maschmeyer criticó, en este contexto, el drástico aumento de los precios de los billetes de avión desde la región en crisis.