En Europa hay muchos condones falsos. Son más de 200.000 unidades. Los condones vienen de China. Los autores usan el nombre de una marca famosa. Pero la marca real no conoce estos productos.
Los condones falsos son muy peligrosos. Nadie prueba su calidad. Estos productos son inseguros. No protegen contra las enfermedades del sexo.
Los condones no cumplen las reglas para productos de salud. Los expertos revisan los condones normales. Ellos miran si son limpios y fuertes. Los productos falsos no pasan estas pruebas.
La oficina Olaf encontró el camino del contrabando. Los autores escondieron la carga como juguetes. Querían engañar al control de la aduana. Las autoridades de Rumanía, Serbia y España ayudaron.
El valor de la carga es alto. Cuesta más de 200.000 euros. Los investigadores conocen ahora a los vendedores. Ellos trabajaron con China para este caso.