En Bruselas, representantes del Parlamento Europeo y de los 27 Estados miembros de la UE acordaron una nueva normativa para nombrar los productos sustitutivos de la carne. En consecuencia, los alimentos vegetarianos y veganos podrán seguir comercializándose con denominaciones comunes como 'hamburguesa veggie', 'salchicha de soja' o 'escalope de seitán'. Se desestima, por ahora, la prohibición general de estos términos que inicialmente había pedido el Parlamento.
Sin embargo, el compromiso alcanzado impone restricciones a los términos que tengan una relación directa con animales, especies animales o cortes específicos de carne. Designaciones como 'pollo veggie', 'costillas de tofu' o 'cadera de vacuno de seitán' estarán prohibidas en el futuro. El objetivo de esta regulación es aumentar la transparencia para los consumidores y reducir el riesgo de confusión con productos cárnicos reales. Además, se busca honrar el trabajo de los agricultores mediante la protección de los términos cárnicos específicos.
El acuerdo se logró en el marco de negociaciones sobre un paquete legislativo para fortalecer la posición de los agricultores en la cadena alimentaria. Mientras que los defensores del consumidor y partes de la industria alimentaria celebraron que se mantuvieran los nombres comunes, los representantes del sector criticaron las prohibiciones para los nombres más específicos. Advierten sobre los altos costes para rediseñar envases y materiales de marketing. El acuerdo alcanzado estará vigente previsiblemente hasta finales de 2027, momento en el que está prevista una nueva revisión de las normas durante la reforma de la Política Agrícola Común.